El que explica pierde

Cuando tenemos que explicar lo que quisimos decir o hacer con una determinada situación, quiere decir que no fuimos lo suficientemente claros, sinceros u honestos en nuestras acciones e intenciones.  Y aunque abundemos en explicaciones y justificaciones, es probable que una confianza o una gran expectativa  hacia nosotros y nuestras acciones haya quedado lastimada.